stories

 
 
                La violinista. . !
 
 
Se extendió la oscuridad en los callejones y los pasillos antiguos de Paris, tocó la medianoche sin previo aviso, ahora es cuando salen las brujas, las sibilas, los quirománticos y los borrachos en estos callejones entre la oscuridad de la noche, para añadir sus propios toques al horror de esta ciudad.
 
Mientras que la luna dejaba caer sus rayos débiles sobre el antiguo carril  francés “La porte” que se encuentra al azar entre intersecciones de calles, apareció un hombre en la acera de enfrente, llevaba un manto negro y un sombrero que ocultaba la mitad de su cara, cruzó la calle ligeramente con un maletín de cuero marrón en la mano, llegó al final del callejón que estaba decorado con algo de basura dispersa y algunos de los matones esperando sus víctimas, miró a su alrededor, empujó la puerta destrozada, y entró…
 
El lugar estaba en silencio, una vieja mujer fumando su cigarrillo con gran entusiasmo, un joven de unos treinta años ahogado en su copa de vino barato, otro hombre sentado en la esquina mirando su cuchillo afilado…
El hombre del manto negro se acercó a la barra, llamó al camarero que estaba demasiado ocupado, trabajando sin mirar a nadie, puso su maletín sobre la silla de madera, y le dijo burlonamente:
 
-¡Eh niño! tráeme una copa de whisky!
Se extrañó el camarero por las palabras de este cliente insolente
-¿Qué te parece si te sirvo una bala en la cabeza?
- Tráeme la copa capullo! gritó  el hombre, luego se echó a reír, se quitó el sombrero y le dijo:
-Tony soy yo.
-¡Dios santo! Damien!
Tony se puso muy nervioso, se le Cayó una copa de las manos y dijo con asombro:
-¡Damien! el asesino de Paris que está manchado con la sangre de la mitad de su gente!
-Si amigo, soy yo. 
-No sé qué decir…Bienvenido, pero cómo se puede salir de la cárcel después de matar a mucha gente ¿cómo te has librado?
-¡No te avergüenzas de preguntarme esta pregunta tan idiota, la cárcel para los débiles y no para Damien!
-Ya amigo, pero yo pensé que tú mismo querrás quedarte allí, después de este último asesinato, ha sido horroroso, nos has sorprendido.
 
 
Damien retiró la copa de la mesa, y dijo:
-¿Qué quieres decir? ¡Quién es el majara que va querer estar en la cárcel!
-Quiero…decir…… quiero decir Elisa.  
-¿Quién es Elisa? me parece que habrás bebido mucho esta noche con tus clientes Tony, yo ahora no estoy para escuchar chorradas.
 Tony se echó a reír y le contestó:
-Vaya manera de olvidar los pecados amigo, bueno dime ¿por qué has venido hoy?
-Necesito las llaves de tu apartamento que está arriba, no tengo donde caerme muerto, ayúdame y tú sabes que soy un hombre que merece la pena echarme una mano.

Mientras que Tony se fue a buscar las llaves entre las botellas, Damien siguió observando los cuerpos vacíos que estaban en el bar, y le llamó la atención una chica joven, que llevaba un vestido negro y tenía un pelo negro que simulaban la oscuridad del lugar, sobre sus hombros, tocaba unas melodías tristes con un violín, de repente dejó de tocar, se acercó a Damien, pasó por su lado mirándole fijamente a los ojos y le susurró en el oído: 





-¡Has tardado mucho mi amor! y se fue hacia la puerta…
-¿Qué te pasa amigo? ¡Toma! las llaves, es el apartamento 320.
-Cogió las llaves y le preguntó:
-¿Quién es la muchacha que estaba tocando el violín?
-Pues la verdad es que no lo sé, es una chica muda que viene aquí todos los días al mismo tiempo, toca un poco, y luego se va.
-¡Muda! Tal vez lo que necesito es descansar un poco.
-Adiós Tony, y gracias por las llaves.




 
Cogió su maletín y salió del bar, caminó hacia un edificio antiguo, y subió maldiciendo las escaleras deseando llegar y coger la cama, por fin, está en la segunda planta, quitó la tela de araña que cubría la puerta…

-¡Joder! parece que no ha venido nadie a esta casa unos cien años! por fin consiguió abrir la puerta murmurando:
-¡Que gran logro! 




 
Al entrar, se encontró con un desorden que le molestó, se quitó el abrigo de piel gruesa y lo tiró en alguna parte de la suciedad, luego se lanzó sobre la cama de hierro oxidado y se cayó al suelo, se levantó furioso.
-Maldito seas, ¡eres un cabrón Tony! Vete al infierno tú y tu cama arqueológica! Miró por la ventana, perros y gatos maullando en el fondo…
Estaba intentado adaptarse a la situación, y controlar sus nervios, pero aquellos animales no querían parar, se fue hacia la ventana, estaba a punto de echar algunas piedras para asustar a estos pequeños salvajes, sin embargo, les cayeron las piedras por sí solas, cuando vio la chica del bar, allí abajo acariciando a los gatos y a los perros.
-¡Eh niña! Aquí! en la parte de arriba.
 La chica levantó la cabeza y le dijo:
-¿Te has olvidado de que soy una chica muda? Sabes Damien, te tengo a ti como a estos animales.
Sus palabras dejaron a Damien con la boca abierta, cuando volvió a mirar en la parte inferior, no había nadie, sólo algunos gatos buscando sus alimentos en la basura, se metió dentro de la habitación oscura y después de buscar un rato, sacó una manta y se tumbó sobre ella, cerró los ojos rápidamente debido a su gran cansancio, dejando la ventana otorgándole las voces de los animales y una inquietante brisa fría.

Un taxi penetró la oscuridad y la tristeza del callejón con sus luces blancas encendidas como un fantasma del pasado, se paró enfrente del bar, salió Damien con su maletín interesante que llevaba todo lo que había robado en aquella noche, dio unos pasos maldiciendo las noches de Paris y su frío, hasta que se paró al lado de las ventanas del bar, llenas de polvo, miró unos segundos buscando la chica muda, estaba allí, tocando sus funerales melodías con una sonrisa misteriosa en los labios.

-No sé por qué esta chica me tiene robado el alma y me hizo prisionero de sus travesuras.




Le voy a  seguir esta noche, y voy a descubrir su misterio, aunque sea la última noche de mi vida.

Volvió al apartamento, puso el maletín sobre la mesa junto abajo de la ventana, para ver la chica cuando salga del bar, mientras que Damien tragó un enorme sorbo de una botella de vino cubierta con el papel del periódico, fluyeron ligeramente unas gotitas de sangre, para adornar la mesa de madera, sacó Damien unos
Bolsos de mujeres y una mano pequeña truncada, se rio un poco diciendo que la noche tuvo un exitazo gracias a la estupidez de los seres humanos, empezó a quitar los anillos de plata y oro con dureza de la mano amputada llena de sangre, y luego la tiró por la ventana gritando, la cena gorda de esta noche para mis queridos gatos de Paris.
Terminó su trabajo y bebió las últimas gotas de la botella de vino y la tiró al suelo produciendo al romperse un brillo con el reflejo lunar.
Se escuchaban las risas de Damien que estaba celebrando su éxito, rompiendo el silencio y despertando a los que dormían durante años.

Otra vez está allí, la chica que estaba esperando, escribiendo en la pared, escribiendo con los restos humanos que acababa de tirar, se puso su abrigo y salió corriendo, Pero no encontró a nadie.

Se acercó un poco a la pared para leer lo que estaba escrito; “Mi alma Te echa de menos, Damien, mi alma y mi corazón me impulsan para beber la sangre de tu cuerpo corrupto ¿Cómo te va la vida querido?”




 
Puso Damien su mano fría sobre la pared para asegurarse de lo que veía, frotando los ojos con la otra mano.
-¡Esto es más extraño y más raro y ambiguo que las pesadillas que veo por las noches!
Mientras Damien estaba intentando encontrar una explicación, alguien se acercó por detrás, sin decir ni una palabra, solamente se escuchaba su respiración con dificultad, esa persona retiró su lengua azul suavemente y empezó a lamer el cuello de Damien que se asustó y miró hacia atrás para encontrar una mujer probablemente en el segundo milenio de su vida…

-Me han dicho que te habías escapado de la cárcel, y no me lo podía creer cariño ¿qué te parece vivir unos momentos de tu vida en plena felicidad? Damien escupió en el suelo y dijo:
-maldita vieja cuando se va morir, ¡vete al infierno con lo que te queda de dientes y huesos! se golpeó la mano contra la pared, y continuó:
-¡Me faltabas tú! como si no fuera suficiente esta locura escrita aquí!
La vieja caminó unos cuantos pasos con gran cólera por el rechazo de Damien a su fascinante belleza y dijo con enojo:
-¿Qué locura imbécil? ¡No hay nada en la puta pared! 
Desapareció el cuerpo de la vieja en la oscuridad de la noche, mientras que la voz de sus tacones no abandonaba el lugar.
Damien se quedó solo, con un muro vacío, de repente,  no hay ni palabras ni símbolos, había desaparecido todo, Damien juró averiguar el secreto y saber la historia de esta muchacha supuestamente muda y su ambigüedad.
Al día siguiente, la chica tardó en abandonar el bar y dejar sus fieles clientes hasta la medianoche, llegó el momento adecuado, la chica salió del bar con su violín de madera negro brillante sobre el hombro, caminando en la mitad de la calle, él tiró su cigarrillo, metió las manos en el bolsillo y se fue sin pensar detrás de la misteriosa chica.
El silencio de la noche simulaba una sinfonía triste, la brisa soplaba aire frío y Damien iba observándola hasta que entró en un cementerio, en un oscuro suburbio de Paris.
Le entró un escalo frio y murmuró:
-¿Por qué entra a este lugar? y a esas horas? ¡Joder! parece ser una bruja! Siguió los pasos de la chica en el interior del cementerio, todo es ambiguo, las tumbas grises esparcidas aquí y allá, las rosas marchitadas y muertas sobre las cabezas de sus dueños, un pequeño pantano de agua que reflejaba suavemente la luz de la luna..

 Se quedó Damien pensando en estas cosas un rato, y la chica seguía clavada en su tierra con su himno de silencio y misterio, miró hacia la tumba en la que Damien se escondía detrás, y dijo con una sonrisa irónica:
-Bienvenido, no esperaba tu visita tan pronto, eres tan  joven para venir a un lugar como este, ¡no te parece bastante la cantidad de personas que has enterrado aquí y acabaste con ellos poniéndoles encima una cruz y un gran pedazo de piedra!
- Damien salió de su  escondite diciendo:
- ¿Qué demonios estás hablando? ¿Quién eres? ¿Por qué dicen que eres muda y ahora me estás hablando? apareces de repente abajo de mi ventana, y luego te escapas, ¿Quién eres? una asesina contratada, seguramente, alguien te mandó para vengarse de mí, ¿No es así? Le acarició el pelo ligeramente y respondió:
-¿tú crees que yo soy insensata como tú y tan cobarde?
Se arrodilló cerca de una de las aberturas de las tumbas que aún no se han cerrado.
-Eres un malvado, pero dulce, yo he vuelto solamente para verte Damien.
 Damien dio unos pasos y dijo:
-¿Quién eres tú, bruja abominable?
-soy simplemente una mujer con un corazón roto, ¿Qué te parece?
-¡Te juro que te meto dos balas en tu cabeza vacía si sigues así! ¡Háblame claramente!
Ella seguía mirando al suelo tocando el barro, Señalando con su otra mano hacia la luna.
-Es nuestro sitio, allí estarás conmigo.
Luego sacó del bolsillo de su vestido negro de terciopelo, una foto pequeña y la puso en la mano de Damien y Continuó:
-No me importa el tiempo, tú eres mío y yo soy tuya, ¡Ven conmigo!
Volvió a señalar con su mano, pero esta vez hacia el suelo, dentro de la tumba.
-Allí también podemos estar juntos querido…
 
 
El cielo sonrío tristemente enviando unas balas de agua, cuerdas de lluvia para llenar la abertura vacía y lavar el polvo y las cenizas de las tumbas, Mientras que Damien se puso de rodillas llorando con un gran dolor compartiendo con el cielo su momento, sus lágrimas, una mezcla de sangre, lágrimas, y lluvia a su alrededor, que obligó la noche salir de su silencio y exponer lo que estaba oculto…
 
Al comienzo de la madrugada del día siguiente, el sol iluminaba con un poco de vergüenza, el cementerio estaba rodeado por un gran número de coches de policía y algunos guardias de seguridad, mientras que la gente curiosa no dejaba de pelearse para mirar y enterarse de lo que pasó.

El subinspector cogió los resultados de la investigación.
-Esto es lo que has pedido usted.




El Inspector dio la vuelta.
-¿Qué dijo el guardia del cementerio?
-Nos dijo que se despertó temprano por la mañana, y durante su gira cotidiana, encontró el cadáver de un hombre en el suelo.
-¿Ya sabemos la causa de la muerte?
-Señor inspector, se suicidó con un arma de la talla 12
-¿Tiene usted alguna información sobre este hombre?
-Sí, hemos buscado en el registro civil porque llevaba su documentación en el bolsillo, se llamaba Damien Jean, es un gran asesino de Paris, famoso por su sangre fría, lo obstinado, lo duro y lo cruel que era.
-¿Y seguramente, se escapó de la cárcel?
-Desafortunadamente no, se escapó de una clínica mental, la investigación ha mostrado que los médicos del hospital habían declarado avisando por su fuga.
-Un gran criminal, ¿Qué estaba haciendo en un hospital de enfermos mentales?
-lo ingresaron después de cometer su último asesinato, mató a su novia y su amada Elisa, estaba enamorado de ella pero su obsesión por matar ha sido más fuerte que su amor.
Señaló con el dedo hacia la tumba y continuó:
-Esta es la tumba de su novia Elisa, se suicidó cerca de la tumba.
Luego entregó al inspector la foto y continuó:
-Hemos encontrado en su mano la foto de la mujer asesinada Elisa.
Miró el inspector / Elisa Mondain_1999.1972 /  Y luego se tomó un sorbo de su café y dijo:
-Parece que no tenemos trabajo aquí, ¡Cierra el caso!
-Bueno, pero ¿con qué título?
-el Inspector giró a la derecha e izquierda, y encontró el viejo violín, al lado de la tumba de Elisa tirado en un agujero.

-Hemos cerrado el caso con el nombre de “La Violinista“.




 
 
                                         Con Mi Pluma Negra…

No hay comentarios:

Publicar un comentario